CULTURA Y ESPECTACULOS

Una famosa cantante iraní recibirá un tremendo castigo por haber dado un concierto online sin velo

Por NT Noticias 19 de junio de 2026 21:17 hs

Parastoo Ahmadi desafió las estrictas normas de la República Islámica al presentarse sin cubrirse la cabeza en una transmisión por internet.

Una joven cantante iraní fue condenada a 74 latigazos y a dos años de prohibición para realizar actividades artísticas tras protagonizar un concierto online en el que apareció sin velo, en abierta contravención a las normas impuestas por la República Islámica.

La sanción recayó sobre Parastoo Ahmadi y fue dictada por el Tribunal Penal de Qom. Además del castigo corporal, la sentencia establece que no podrá abandonar Irán ni ejercer profesionalmente el canto durante dos años.

La noticia se conoció a través de la cuenta de Instagram de la artista, donde también se informó que otros ocho integrantes de su equipo y músicos recibieron la misma condena correctiva.

El concierto que provocó la denuncia

El episodio que derivó en la condena ocurrió el 11 de diciembre de 2024, cuando Ahmadi publicó en YouTube un video de 27 minutos presentado como un “concierto hipotético”.

En las imágenes, la cantante aparece con un vestido largo negro, los hombros descubiertos y sin el tradicional velo islámico. La presentación fue realizada junto a cuatro músicos en un histórico caravasar.

Con esa actuación, Ahmadi desafió tanto el código de vestimenta obligatorio para las mujeres como la prohibición de cantar en público impuesta a las artistas femeninas.

En Irán, las mujeres no pueden grabar discos y únicamente tienen permitido ofrecer conciertos destinados a un público exclusivamente femenino, sin cámaras ni fotografías.

La reacción de las autoridades fue inmediata. Menos de 24 horas después de la publicación del video, la Justicia presentó una denuncia en su contra por “atentar contra la moral pública” y por incumplir las “normas legales y religiosas”.

El contexto de tensión por el uso del velo

La condena contra Ahmadi se produce en un contexto de fuerte debate social en Irán respecto del uso obligatorio del velo.

Dos años atrás, la muerte de Mahsa Amini, tras ser detenida por no llevar correctamente colocado el hiyab, desencadenó protestas masivas y un amplio movimiento de desobediencia civil en todo el país.