Un relevamiento privado detectó una deflación del 0,3% en la categoría. Pese al aumento en carnes y frutas, los panificados y las bebidas traccionaron la baja.
En un mes marcado históricamente por la presión sobre el bolsillo debido a las celebraciones de fin de año, el rubro «Alimentos y bebidas no alcohólicas» dio una sorpresa estadística. Según el último informe de la consultora LCG, la tercera semana de diciembre registró una deflación del 0,3%, rompiendo una inercia de dos semanas consecutivas con subas superiores al 0,5%.
Este freno en el impulso de los precios llega en un momento crítico para el Ministerio de Economía. Tras el 2,5% de inflación general informado por el Indec en noviembre -que acumuló cuatro meses de ascensos-, el comportamiento de los alimentos en diciembre será determinante para el número final que se conocerá en enero.
La caída de precios reportada por LCG se explica principalmente por el retroceso en panificados y bebidas (-0,5%), un dato llamativo dada la alta demanda estacional de estos productos. Esta baja logró compensar el ligero incremento en lácteos (0,1%), reflejó Infobae.
Sin embargo, en el acumulado mensual, el panorama muestra contrastes importantes:
– Carnes: Explica el 74% de la inflación mensual de la categoría, con un aumento acumulado del 6,7% en lo que va del mes.
– Frutas: Registró una suba del 2,8%.
– Bebidas e infusiones: 2,1%.
– Lácteos y huevos: Mostraron una deflación acumulada de -0,7% en el mes.
Por otro lado, la consultora Analytica mantiene una mirada un poco más cauta. Su relevamiento para el Gran Buenos Aires arrojó una variación semanal del 0,9% en la tercera semana, proyectando una inflación mensual general del 2,5% para diciembre, igualando el registro de noviembre. En su informe, destacan que las frutas subieron un 7,3% promedio en las últimas cuatro semanas, mientras que las verduras bajaron un 1,8%.
El factor Milei y el «Efecto Hume-Cantillon»
El presidente Javier Milei ratificó su optimismo en una reciente entrevista con Luis Majul, asegurando que para julio o agosto de 2026 la inflación «empezará con cero». El mandatario sostiene que la economía aún padece los «rezagos de la política monetaria» y el sobrante de dinero heredado.


