El índice elaborado por JP Morgan descendió hasta los 493 puntos básicos.
El riesgo país profundizó su tendencia descendente este martes y alcanzó el nivel más bajo desde mediados de 2018. El índice, elaborado por JP Morgan, descendió hasta los 493 puntos básicos, el menor registro en casi ocho años.
Desde el triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas, la variable financiera acumuló una compresión superior a las 600 unidades. No obstante, bajo las condiciones actuales, una eventual emisión de deuda en el exterior debería realizarse a una tasa cercana al 9%, un rendimiento que todavía no resulta atractivo para el equipo económico.
El riesgo país mide la probabilidad de que un país incumpla con el pago de sus compromisos en moneda extranjera. Se expresa en puntos básicos y refleja la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos de esa nación y los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados libres de riesgo. Un nivel elevado suele reflejar dudas sobre la capacidad de pago y limita el acceso al crédito y a las inversiones.
Compras de dólares y señales al mercado
Según los analistas, la clave detrás de la baja del indicador es la acumulación de reservas internacionales. A comienzos de enero de 2026, el BCRA puso en marcha un programa de compra de divisas tanto dentro como fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC), cosingnó Infobae.
En ese marco, el organismo que conduce Santiago Bausili adquirió U$S1.017 millones en el MLC y mediante operaciones en bloque. Esta modalidad consiste en acordar montos y tipo de cambio directamente con empresas o entidades institucionales, con el fin de evitar distorsiones en el mercado mayorista. Hasta el momento, las compras se concretaron sin generar sobresaltos en la cotización del dólar y ya se alcanzó el 10% del objetivo anual.
Las proyecciones del Banco Central indican que en 2026 las compras de divisas podrían ubicarse entre U$S10.000 millones y U$S17.000 millones, en función del avance de la remonetización de la economía. En esa línea, Bausili señaló que la posibilidad de incrementar las reservas dependerá tanto de la demanda de pesos como del ingreso de dólares al mercado.
Un informe de Invecq subrayó que el mercado reclamaba señales concretas en el frente de las reservas como condición para profundizar la baja del riesgo país. Para los economistas, el giro en la estrategia oficial representa una “modificación relevante en la conducción de la política cambiaria, aunque partiendo desde un nivel inicial extremadamente bajo”.


