La visita del organismo se dará en un contexto marcado por la decisión del Gobierno de postergar la actualización metodológica del IPC y la renuncia de Marco Lavagna.
En los próximos días arribará a Buenos Aires una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de avanzar en la segunda revisión del programa vigente con la Argentina por U$S20.000 millones.
Según anticiparon fuentes al tanto de las conversaciones, uno de los ejes centrales será la posible reformulación de la meta de acumulación de reservas internacionales, un objetivo que el país incumplió de forma significativa durante 2025 y que ahora busca recomponer.
La visita del organismo se dará en un contexto marcado por la decisión del Gobierno de Javier Milei de postergar la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y por la reciente renuncia de Marco Lavagna.
Durante su estadía, los representantes del FMI mantendrán reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía, del Banco Central de la República Argentina (BCRA), empresarios y dirigentes de la CGT. El escenario político está atravesado, además, por el intento del oficialismo de aprobar en el Senado la reforma laboral, uno de los aspectos contemplados dentro de la evaluación del programa.
Ante la consulta de este medio, tanto el Ministerio de Economía como el BCRA y el propio FMI evitaron hacer comentarios. Desde la CGT tampoco precisaron posibles fechas para los encuentros.
Desembolsos y metas en evaluación
El Gobierno argentino aspira a destrabar un desembolso cercano a los U$S1000 millones, condicionado a la aprobación de la revisión en curso. En 2024 el país ya había recibido U$S14.000 millones de los U$S20.000 millones totales previstos en el acuerdo.
La revisión analizará el cumplimiento de las metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas correspondientes al cierre de 2025. Si bien el Gobierno logró alcanzar el objetivo fiscal, el desempeño en materia de divisas quedó lejos de lo previsto.
Según datos del BCRA calculados con la metodología acordada con el FMI, las reservas netas cerraron 2025 alrededor de U$s14.100 millones, frente a una meta revisada de U$S1.000 millones. Esto implicó un desvío negativo superior a US$13.000 millones.
El incumplimiento se produjo a pesar de que el organismo había flexibilizado la meta en U$S6500 millones, pasando de una exigencia inicial de +U$S5500 millones a un objetivo negativo. En este contexto, el Gobierno prevé solicitar una dispensa (waiver) y avanzar en una reformulación de las metas futuras.
Medidas para recomponer reservas
Como parte de ese proceso, la Argentina anunció una serie de medidas consideradas por el FMI como acciones previas (prior actions) destinadas a mostrar voluntad de corregir el desvío.
Entre ellas, el Banco Central comenzó desde enero a actualizar mensualmente las bandas de flotación del dólar oficial al ritmo de la inflación y retomó la compra de divisas. El objetivo es acumular al menos U$S10.000 millones en 2026, aunque esa meta dependerá de una recuperación en la demanda de pesos.
En lo que va del año, la autoridad monetaria ya adquirió cerca de U$S1.300 millones, aunque gran parte de esos fondos se destinaron al pago de deuda.
Estas decisiones fueron valoradas públicamente por funcionarios del organismo. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, lo destacó tras reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Foro Económico Mundial de Davos. “Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, afirmó.


