DEPORTES

Argentina cumplió con el trámite en Texas contra un rival que funcionó como un sparring de entrenamiento

Por NT Noticias 07 de junio de 2026 17:47 hs

A nueve días del debut mundialista, la Selección dosificó cargas, sumó rodaje con varios debutantes y venció 2-0 a Honduras sin necesidad de brillar.

La victoria 2-0 de Argentina sobre Honduras tuvo poco de amistoso previo a un Mundial. No sólo por la fragilidad del rival -una constante en varias de las giras recientes de la “Albiceleste”-, sino también por las decisiones que tomó Lionel Scaloni. En Texas debutaron cuatro futbolistas en la Mayor y sumaron minutos cinco jugadores que ni siquiera integran la lista definitiva de 26 convocados. Todo esto, a apenas nueve días del estreno frente a Argelia.

Desde ahí, la cuestión táctica casi que excede al análisis. Pero el DT dio algunas señales: el equipo se paró con un 4-3-3 bastante flexible y “mentiroso” porque, en la práctica, sólo un jugador se desempeñó como delantero: Lautaro Martínez (probablemente la figura del partido, con un gol y una asistencia). El resto, todos volantes: Ezequiel Palacios en el eje, Valentín Barco y Thiago Almada como interiores, y Giovani Lo Celso junto a Giuliano Simeone como extremos. La línea defensiva estuvo conformada por Agustín Giay, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez Nicolás Tagliafico. En el arco, Juan Musso.

Fue un equipo mixeado entre titulares y suplentes por una razón lógica: la falta de plenitud física de gran parte del plantel. Emiliano “Dibu” Martínez se recupera a tiempo récord de una pequeña fractura en uno de sus dedos de la mano; Nahuel Molina, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes, Lionel Messi y Nicolás González fueron resguardados por sus molestias musculares, mientras que Nicolás Paz Julián Álvarez se recuperan de sus respectivas contusiones. Desde el cuerpo técnico confían en que todos llegarán al debut este 16 de junio, pero fueron resguardados para el duelo con Honduras y sí serán exigidos durante la próxima semana.

El equipo que se paró en cancha en la tarde-noche de Texas estuvo lejos de jugar bien. Incluso, más lejos aún del nivel al que nos tiene acostumbrados esta Selección. Nunca dio la sensación de un aceitado circuito de juego en la mitad de la cancha -ni siquiera con tantos volantes juntos- y dos golpes aislados fueron suficientes para tumbar al humilde conjunto centroamericano.

Uno de los aspectos más llamativos fue la utilización de los extremos. Simeone comenzó por izquierda, lejos del sector donde suele sentirse más cómodo, y tuvo dificultades para influir en el juego. Del otro lado apareció Lo Celso, un futbolista más acostumbrado a moverse por dentro que a ocupar una banda. El volante del Betis participó mucho, pidió siempre la pelota y se mostró como alternativa constante de pase, aunque la Selección pareció extrañar una opción con mayor profundidad por ese sector.

Lo mejor del equipo se vio cuando se invirtieron los roles. Cuando Simeone jugó por derecha llegó el dudoso penal sobre Tagliafico que el “Toro” cambió por gol, y también el tanto que aportó el hijo del “Cholo” tras un taco del delantero del Inter para sellar el 2-0 definitivo.

En cuanto a otros nombres propios, Barco no pudo gravitar, Palacios se paró de “5” ante la ausencia de Paredes y Giay -que pelea por un lugar en la lista si Molina o Montiel no responden físicamente- tampoco pudo sobresalir. En el complemento, Scaloni movió el banco e ingresaron Facundo Medina (jugó de “3” y de central), Cristian Romero, Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández (se ubicó llamativamente de mediapunta, muy cerca del “9”) y José Manuel López.

Tuvieron su debut Nicolás Capaldo (aunque pelea un lugar por el lateral derecho, entró por izquierda), Tomás Aranda, Joaquín Freitas Santiago Beltrán. Una muestra empírica de que el cuerpo técnico confía en estos jóvenes para el proceso nacional post mundial.