Bariloche: denunció al ex suegro por abusar de sus hijas y ahora lucha para que no las obliguen a estar cerca de él
Verónica Aldazabal acusó a Mario Campi por el presunto abuso sexual de la nenas, de 11 y 7 años. El abuelo de la menores fue sobreseído tras una increíble situación y la mujer huyó con las niñas a Buenos Aires
El 4 de junio del año pasado, en horas de la madrugada y en medio de una escena casi de desesperación, Verónica Aldazabal despertó a sus hijas de 11 y 7 años. Apenas les armó una mochila, las subió en una camioneta que le habían prestado y huyó de la ciudad de Bariloche con destino a la provincia de de Buenos Aires. Ni siquiera tuvo tiempo de apagar las luces de la casa en la que vivían.
El motivo: después de denunciar a Mario Campi, el abuelo paterno de sus hijas, por abusar sexualmente de ellas, la Justicia de Río Negro decidió sobreseer al acusado tras un proceso judicial plagado de irregularidades y temía que las menores fueran obligadas a ser revinculadas con el presunto abusador. De hecho, apenas salió la resolución, el padre de las niñas consiguió la orden de una jueza prohibiéndole la salida de Bariloche. “Hice lo que hubiese hecho cualquier mamá”, dijo Verónica en diálogo con Infobae.
Pero el escape de la ciudad rionegrina fue apenas uno de los capítulos de una saga dramática que tanto la madre como las hijas han tenido que sufrir en los últimos años y que hoy se mantiene, a la espera de una resolución judicial. La mujer aseguró que durante años no encontró respuestas en la Justicia de Río Negro y que decidió trasladarse con las niñas a la provincia de Buenos Aires para protegerlas y conseguir que fueran escuchadas. Ahora, todo está en manos de la Suprema Corte Bonaerense.
El proceso irregular y la Cámara Gesell fallida
La historia se inició cuando la menor de las niñas, que entonces tenía 4 años, le contó a su madre que su abuelo le hacía “cosas malas”. Aldazabal, casi de inmediato, presentó una denuncia penal en Bariloche, pero la investigación fue archivada casi en tiempo récord, según comenta la mujer.
Un año después, en 2025, la niña volvió a pedir ayuda. Esta vez recurrió a su maestra de música del Colegio Piaget y le pidió que hablara con su madre para que ella “parara eso”. A partir de la intervención de la institución educativa, la investigación fue reabierta. “La nena habla con la directora del colegio y con la maestra de música y le pide que paren eso. Ahí el colegio hace una denuncia de oficio, pues tiene la obligación, cuando un niño denuncia, de denunciar”, dijo la madre.
Fue entonces que la Justicia ordenó reabrir la causa y que se hiciera una Cámara Gesell. Lo que vino después estremece. Según contó Verónica, ocurrió algo que se considera una irregularidad grave: cuando la menor estaba dispuesta a someterse al procedimiento, le informaron que detrás del vidrio se encontraba su abuelo, precisamente la persona a la que señalaba como su presunto abusador. Según cuenta Verónica, la pequeña entró en crisis. Dijo que “no se acordaba de nada”. El resultado: Campi fue sobreseído por la Fiscalía N° 4 de la ciudad de San Carlos de Bariloche.
“La nena entra en pánico, empieza a llorar y dice que no se acuerda de nada, que se quiere ir de ahí. La Cámara Gesell es algo que no se puede repetir. ¿Cómo terminó? El tipo sobreseído. Como termina sobreseído, sabía que las iban a revincular en dos minutos con el abuelo de vuelta”, contó la mujer.
Un informe presentado a la Justicia por la abogada de la madre, en base a una especialista en Psicología Forense, señaló “graves irregularidades en la evaluación psicológica” hecha en Bariloche. El documento alerta sobre fallas metodológicas gravesen la recolección del testimonio infantil, denuncia el riesgo de revictimización y exige la inmediata protección de la menor frente a la figura del presunto agresor.
Denuncia en la provincia de Buenos Aires
Tras escapar con sus hijas, Verónica radicó la denuncia por abuso sexual agravado en la Justicia de la localidad de San Isidro, con la esperanza de que esta vez sus hijas sí fueran escuchadas.
En territorio bonaerense, por primera vez, las niñas comenzaron a hablar. La mayor, que nunca había dicho nada mientras vivían en Bariloche, comenzó a contar su calvario. De hecho -relata Verónica- cuando su hermana relataba los abusos, ella se tapaba los oídos. “Algo la bloqueaba, algo la silenciaba”, dijo.
La situación cambió durante el tratamiento psicológico iniciado en Buenos Aires.
De acuerdo con el informe incorporado a la denuncia, la niña habría relatado episodios de exhibicionismo, filmaciones durante el baño y juegos de contenido sexual. También habría señalado que su abuelo les enseñaba determinados bailes y que en algunas situaciones ella habría sido sujetada mientras estaba desnuda.
Además, la denuncia agrega que en algunos de esos episodios la abuela paterna –la ex intendenta de la localidad de Dina Huapi, Mónica Balseiro– también participaba, de las grabaciones. También sostiene que tanto el abuelo como el padre de las niñas les pedían a las menores, sistemáticamente, que no contaran nada.
“La abuela está en investigación porque la nena contó que también participaba de las filmaciones, pero es algo que se investiga”, aclaró la madre, quien sospecha firmemente que la influencia política de la familia de su ex influyó en la decisión de la Justicia rionegrina.