Condenaron a los pilotos que transportaban 364 kilos de cocaína en una avioneta que cayó a 50 kilómetros de Tucumán
La aeronave había partido de Bolivia e intentó aterrizar en una finca de Rosario de la Frontera, donde chocó contra unos arbustos y embistió un auto. Los pilotos fueron detenidos al día siguiente en la terminal de ómnibus.
La avioneta quedó incrustada entre arbustos espinosos, con parte de su estructura cubierta de barro. A pocos metros, un Volkswagen Gol Trend terminó incendiado. Dentro de la aeronave, los gendarmes encontraron bolsas con paquetes de cocaína. El resto de la carga había sido enterrado en un terreno cercano. El accidente, ocurrido el 4 de noviembre de 2025 en una zona rural de Rosario de la Frontera, a 50 kilómetros de Tucumán, permitió descubrir una operación narco que terminó con cinco personas condenadas.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Salta condenó a 10 años de prisión a Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera, piloto y copiloto de la avioneta, respectivamente. La sentencia se dictó mediante un acuerdo pleno impulsado por el fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal Florencia Altamirano.
La jueza Gabriela Catalano, que intervino de manera unipersonal, homologó el acuerdo y consideró a ambos responsables como coautores del delito de contrabando de importación de estupefacientes destinados a la comercialización. La calificación incluyó agravantes por la participación de tres o más personas, el uso de una aeronave, la utilización de rutas aéreas no autorizadas y el aterrizaje en lugares clandestinos.
Además de las penas de prisión, los pilotos recibieron una inhabilitación especial de cinco años para ejercer el comercio y otra para desempeñarse como funcionarios públicos por un período equivalente al doble de la condena. También se dispuso el decomiso de la avioneta, matrícula CP-3167, para destinarla a fines didácticos en la Escuela de Educación Técnica Aeronáutica N° 3.144 “Capitán Marcelo Lotufo”.

El caso de la avioneta en Rosario de la Frontera
La investigación comenzó a partir de un aviso de Gendarmería Nacional sobre el siniestro de una aeronave en una finca rural ubicada a la vera de la ruta provincial 3, a pocos kilómetros del puesto fijo de la fuerza en El Naranjo.
La avioneta, blanca y roja y con bandera boliviana, había intentado aterrizar en la finca conocida como “El Cóndor” o “Laguna Negra”. Durante la maniobra, chocó contra una cortina de arbustos espinosos, conocidos en la zona como churquis, y embistió un Volkswagen Gol Trend en el que se encontraban tres hombres que, según la investigación, debían recibir y descargar la droga.
El vehículo terminó incendiado, pero sus ocupantes lograron salir con ayuda de sus compañeros. La aeronave, en tanto, quedó incrustada en la vegetación.
Cuando los gendarmes inspeccionaron el lugar, encontraron en la cabina rastros de sangre y tres bolsas de arpillera que contenían 136 kilos de cocaína distribuidos en 42 paquetes, identificados con la inscripción “Prada Milano”. También hallaron botellas de gaseosa de procedencia boliviana, una antena satelital y bidones de combustible que, según la hipótesis investigativa, podrían haber sido destinados al reabastecimiento del avión.
La inspección permitió recuperar una parte de la carga, pero todavía faltaba localizar el resto de los estupefacientes.

Los pilotos fueron detenidos en la terminal de ómnibus
La investigación sumó un dato clave al día siguiente del accidente. El 5 de noviembre de 2025, un comerciante alertó sobre la presencia de dos hombres con acento boliviano, heridas en los brazos y que intentaban comprar una bebida energizante con dólares.
Los sospechosos fueron localizados y detenidos en la terminal de ómnibus de Rosario de la Frontera. Eran Quinteros Peredo y Mercado Cuajera, quienes habían sobrevivido al accidente y buscaban continuar su recorrido por tierra.
En paralelo, los investigadores reconstruyeron la participación de los hombres que aguardaban la llegada de la avioneta. Uno de ellos, Julián Darío Mansilla, se presentó en una comisaría de Antillas para denunciar el robo de su automóvil. Sin embargo, al verificar el dominio, los investigadores comprobaron que se trataba del Volkswagen Gol Trend que había aparecido incendiado junto a la aeronave.