Tras un minucioso trabajo de trazabilidad, la Unidad Fiscal Especial recuperó muestras biológicas originales que permanecían en Buenos Aires. El material será sometido a tecnologías de ADN de última generación para contrastar perfiles genéticos que podrían señalar a los responsables que aún permanecen en libertad.
La investigación por el doble femicidio de las ciudadanas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, un caso que marcó un antes y un después en la historia criminal de Salta, entró en una fase operativa sin precedentes. En las últimas horas, se completó con éxito el traslado de remanentes de hisopados tomados a las víctimas durante las autopsias de 2011, los cuales se encontraban preservados en el Laboratorio de Huellas Genéticas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La recuperación de este material es el resultado de un exhaustivo inventario y ordenamiento de la totalidad de los elementos secuestrados, una tarea de «reconstrucción de pasos» realizada por la Unidad Fiscal Especial y el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) que permitió localizar estas evidencias tras años de dispersión administrativa.
Un operativo bajo estricto protocolo diplomático y científico
El traslado de las muestras desde la Capital Federal hacia la ciudad de Salta no fue un trámite administrativo ordinario. La comisión encargada, integrada por funcionarios de la Unidad Fiscal y especialistas del Servicio de Biología Molecular del CIF, contó con la presencia y supervisión del Agregado de Seguridad Interior de la Embajada de Francia.
Una vez cumplidos los protocolos de verificación en la UBA, las muestras fueron transportadas vía aérea y depositadas finalmente en el Laboratorio de Biología Molecular del CIF, donde permanecerán bajo resguardo absoluto para su análisis.
Obejtivos
El objetivo central de esta nueva etapa es determinar el estado de conservación de los hisopados para aplicar medios tecnológicos de biología molecular que no estaban disponibles hace 15 años.


