Los turistas compran productos gastronómicos y objetos de diseño local para revivir sus vacaciones o agasajar a algún ser querido.
Los recuerdos de viaje están cambiando. Los clásicos imanes, llaveros y remeras empiezan a perder protagonismo frente a una nueva obsesión viajera: los souvenires gastronómicos y de diseño. Frascos de especias exóticas, latas ilustradas, aceites artesanales y utensilios únicos ahora ocupan un lugar central en las cocinas de quienes vuelven de vacaciones, según Booking.com.
La tendencia crece entre los argentinos y refleja una forma distinta de viajar: más personal, más sensorial y menos estandarizada. Las Predicciones de Viaje 2026 de Booking.com refieren que las vacaciones dejan de seguir reglas fijas, y se adaptan cada vez más a los gustos y pasiones individuales. En ese camino, la gastronomía aparece como una de las experiencias más valoradas.


