Estados Unidos analiza una medida que podría cambiar la jornada laboral: qué propone
Bernie Sanders y Mark Takano reintrodujeron en el Congreso un proyecto para reducir de manera gradual el umbral de horas extras de 40 a 32 horas semanales, sin recortar salarios ni beneficios.
Una iniciativa presentada en el Congreso de Estados Unidos busca modificar la jornada laboral y establecer un nuevo esquema para el pago de horas extras. El proyecto fue impulsado por el senador independiente Bernie Sanders y el representante demócrata Mark Takano, quienes volvieron a presentar la propuesta en septiembre de 2026.
La iniciativa se denomina Ley de la Semana Laboral de 32 Horas y plantea reducir progresivamente el umbral federal a partir del cual los trabajadores no exentos deben recibir el pago de horas extras. El cambio se realizaría sin reducir los salarios ni los beneficios de los empleados alcanzados por la norma.
Por qué proponen una semana laboral de 32 horas
El argumento central de los impulsores del proyecto está relacionado con el aumento de la productividad y la evolución de los salarios en Estados Unidos.
Según los datos citados por Sanders y Takano, desde 1979 la productividad de los trabajadores estadounidenses aumentó un 93,2%, mientras que los salarios reales crecieron un 33,7%. Para los legisladores, esta diferencia muestra que una parte importante de las ganancias generadas por el incremento de la productividad quedó concentrada en las empresas.
Takano sostuvo que la jornada laboral de 40 horas fue establecida hace casi 90 años y que desde entonces los avances tecnológicos, internet y la inteligencia artificial modificaron la productividad de los trabajadores.
Sanders, en tanto, relacionó la propuesta con el impacto de la inteligencia artificial y la robótica sobre el empleo. El senador considera que las ganancias derivadas de estas tecnologías deberían beneficiar también a los trabajadores.
Cómo funcionaría la reducción de la jornada laboral
El proyecto no establece directamente una jornada obligatoria de cuatro días. La propuesta modifica el mecanismo mediante el cual se determina cuándo un trabajador debe cobrar horas extras.
Actualmente, los empleados no exentos reciben al menos una vez y media su salario habitual por cada hora trabajada por encima de las 40 horas semanales.
La iniciativa plantea reducir progresivamente ese límite durante cuatro años:
Primer año: 38 horas semanales.
Segundo año: 36 horas.
Tercer año: 34 horas.
Cuarto año: 32 horas.
De esta manera, exigir jornadas superiores al nuevo límite tendría un costo mayor para los empleadores porque las horas adicionales deberían pagarse como extras.
El proyecto busca evitar una reducción de salarios
Uno de los puntos centrales de la propuesta es que la reducción del umbral de horas extras no implique una pérdida de ingresos para los trabajadores.