Tras el anuncio del cierre de Fate, este lunes se llevó adelante la primera audiencia dentro de la conciliación obligatoria entre la empresa, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna) y la Secretaría de Trabajo de la Nación.
El encuentro fue virtual y se extendió desde las 12 hasta pasadas las 18. Fue un intento por acercar posiciones luego de que confirmaran el cierre definitivo de la fábrica y el despido de 920 empleados.
Días atrás, la empresa explicó que el objetivo es cumplir con los términos de la conciliación obligatoria mientras dure el procedimiento. “FATE S.A.I.C.I. comunica que una vez verificadas las condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles en la planta industrial, la empresa -como siempre en su historia- hará efectivos los términos de la conciliación obligatoria dispuesta por las Autoridades”, indicó en un comunicado.
La agenda de la empresa
De acuerdo con la información a la que pudo acceder este medio, el objetivo de la compañía es retomar las tareas de forma gradual durante el plazo que dure la conciliación, para luego continuar con el plan de cierre definitivo anunciado por el directorio originalmente.
Las autoridades de Fate dieron a conocer que el cierre se debe a una importante caída de la demanda, pérdida de competitividad y un fuerte avance de las importaciones, además de un largo conflicto con el Sutna. En ese marco, la conciliación obligatoria fue dictada por 15 días y ordenó retrotraer la situación laboral al estado previo al conflicto. En ese marco, los despidos quedaron suspendidos mientras dure el procedimiento y la empresa debe otorgar tareas en forma normal y habitual.
Las indemnizaciones que iban a pagarse tras el anuncio de cierre no llegaron a efectivizarse porque la medida oficial interrumpió el proceso. Según indicaron desde la compañía, si la conciliación se extiende, la situación continuará en los mismos términos hasta que concluya la instancia administrativa.
Crisis, despidos y cierre
La crisis de Fate no es reciente. Según la propia empresa, comenzó en 2019, cuando aplicó una reducción de 450 puestos de trabajo en su planta. Situaciones similares se repitieron en 2021 y 2022. En julio de 2024, la firma solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la gestión de Javier Milei, tras una abrupta caída de ventas y la pérdida de mercados de exportación luego del conflicto gremial de 2022.


