Más de USD 600 millones en obras aeroportuarias frenados por la indefinición del contrato con el Estado
Sin un nuevo horizonte contractual, Aeropuertos Argentina, la concesionaria de la mayoría de las terminales del país, no puede salir a buscar financiamiento externo ni anunciar obras nuevas
Aeropuertos Argentina, la empresa de Eduardo Eurnekian que opera los 35 principales aeropuertos del país bajo una concesión que data de 1998, tiene listo un plan de obras que supera los USD 600 millones, pero no puede ejecutarlo. El motivo es un preacuerdo con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) que nunca terminó de concretarse y que, según pudo saber Infobae, lleva más de un año sin respuesta formal del Estado.
El documento se firmó en 2025 entre el entonces presidente del ORSNA, Facundo Leal, y representantes de Aeropuertos Argentina. El contrato preveía una prórroga de la concesión hasta 2056, con posibilidad de extenderla 10 años más. Sin ese horizonte contractual extendido, la concesionaria no tiene el respaldo para comprometer inversiones de largo plazo ni para salir a buscar financiamiento externo.
La concesionaria privada pretende mantener la actual tasa interna de retorno del contrato vigente en 16,45%, aunque aseguran que, de todos modos, esa tasa no equilibra la ecuación económica que está rota.
Las obras en juego abarcan los 35 aeropuertos bajo concesión e incluyen terminales nuevas, ampliación de pistas y remodelación de instalaciones, con mayor urgencia en la parte de arribos de Ezeiza, Mendoza y el sector internacional de Aeroparque.
El preacuerdo que no avanzó
El expediente quedó cajoneado mucho antes de que el escándalo de Leal —desvinculado tras un allanamiento judicial que reveló más de USD 2 millones en efectivo y un patrimonio de origen no explicado— se convirtiera en noticia pública. La salida del funcionario no fue lo que lo frenó: el acuerdo ya estaba paralizado. Recientemente, el directorio del ORSNA —ahora bajo la conducción de Noelia Ruiz— formalizó mediante un acta que el preacuerdo no tendría continuidad. La negociación deberá retomarse desde un punto más atrás, esta vez con el ORSNA y con la Secretaría de Transporte como interlocutores.
El contrato original de concesión, firmado en 1998, tenía vencimiento en 2028. Si bien la extensión se discutió durante el gobierno de Mauricio Macri, se cerró en diciembre de 2020, durante la gestión de Alberto Fernández, cuando se activó una cláusula de prórroga de 10 años que extendió la vigencia hasta febrero de 2038, en plena pandemia.
El sector internacional de Aeroparque, que rozó los 18 millones de pasajeros en 2025, figura entre las prioridades del plan de inversión detenido
Esa extensión le permitió a la empresa sobrevivir a las dificultades generadas por la crisis sanitaria, salir al mercado financiero y sostener operaciones. De ahí surgió el plan de obras de USD 606 millones del que emergieron las terminales inauguradas en los últimos años: Posadas, Bariloche, Termas de Río Hondo, Formosa, Tucumán y la de Salta, próxima a inaugurar, construida de cero a un costo de USD 110 millones.
La administración anterior reconoció que, una vez superada la emergencia sanitaria, era necesario recalibrar el contrato para reflejar la nueva realidad económica: tasas de retorno no cumplidas y ganancias por debajo de las proyecciones originales. Esa recalibración nunca ocurrió, y fue ese pendiente el que derivó en el preacuerdo de 2025.
La lógica de la negociación actual, en tanto, replica la que rigió la prórroga de 2020: sin aumento de tasas aeroportuarias —lo que encarecería el pasaje en contradicción con la política de cielos abiertos del Gobierno— la ecuación se equilibra con plazo. A mayor extensión de la concesión, mayor capacidad de acceder a financiamiento de largo plazo en los mercados internacionales.
El fondo que se agota
La inversión ejecutada entre 2021 y 2026 se financió a través de un fondo alimentado por el canon que paga Aeropuertos Argentina al Estado, que genera alrededor de USD 70 millones anuales, con el 90% aportado por la propia concesionaria. Entre 2021 y 2024, la empresa volcó USD 606 millones en ese esquema. Para 2025, 2026, 2027 y 2028 hay compromisos de inversión por USD 50 millones cada año, cifra que agota el margen disponible del fondo.