Natación venció a Lawn Tennis y conquistó por primera vez el Torneo del Interior B
Los “Blancos” se impusieron 23-15 bajo la lluvia en La Caldera del Parque y se consagraron campeones del Torneo del Interior B. Tras sacar 17 puntos de ventaja, resistieron la reacción del “Benjamín” y volvieron a festejar en una final.
La lluvia cayó con tanta fuerza que por momentos pareció querer borrar las líneas de La Caldera del Parque. El agua embarró la cancha, volvió indomable la pelota y empapó a todos. Pero hubo algo que ya nadie podrá borrar. Natación venció 23-15 a Lawn Tennis, se consagró campeón del Torneo del Interior B y conquistó el primer título nacional de su historia. Los “Blancos” entendieron antes que nadie qué exigía la tarde: golpearon temprano, defendieron cada metro como si fuera el último y tomaron el control desde el arranque. No esperaron que la final se acomodara: la llevaron hacia donde quisieron.
Quizá sea consecuencia de la experiencia. Natación disputó su tercera final consecutiva. Perdió la del Regional 2025 frente a Tucumán Rugby, se tomó revancha al conquistar el Anual 2026 contra Huirapuca y volvió a estar frente a una copa, esta vez contra Lawn Tennis por el Torneo del Interior B. Hay escenarios que primero intimidan y después se vuelven familiares. A los “Blancos” empieza a pasarles eso: las finales dejaron de ser una novedad para convertirse en parte de su calendario. Y eso se notó desde el comienzo.
La primera oportunidad llegó rápido. Máximo Ledesma tuvo un penal y Natación eligió los palos. El 3-0 podía parecer una diferencia insignificante, pero escondía una declaración de principios: cada vez que apareciera la posibilidad de sumar, el equipo de Cristian Fernández iba a tomarla. Porque era una final. Y las definiciones también se construyen así, de a tres, sin despreciar nada.
FESTEJO. Tras la finalización del partido, los hinchas de Natación invadieron La Caldera del Parque.
El primer try confirmó la tendencia. Matías Orlande estaba rápido, activo, metido de lleno en el partido. El capitán encontró un hueco y se escapó casi como si fuese un back. Ganó varios metros y dejó a Natación a las puertas del ingoal “benjamín”. Alejo Majolli tomó la posta e intentó completar la jugada, pero quedó a centímetros. Natación mantuvo la continuidad y Ledesma apareció para terminar el trabajo. Try. Conversión. 10-0
La apuesta continuó. Natación apretaba con la presión de sus tackles y obligaba a Lawn Tennis a jugar demasiado cerca del error. El “Benjamín” ganó un line a metros de su ingoal y parecía encontrar una salida, pero un instante de relajación de Joaquín López Islas fue aprovechado por Majolli, que pareció apoyar. Después de conversar con uno de sus asistentes, el árbitro Federico Longobardi determinó que había existido knock-on y anuló el try.
Era un respiro para Lawn Tennis. Duró poco. López Islas buscó aliviar con el pie, César Rivadeneira recibió la pelota y Natación volvió a instalarse en territorio rival. Esta vez fue a través del pick and go. Golpe tras golpe hasta que Santiago Calderón encontró el espacio y apoyó. Ledesma convirtió y el marcador quedó 17-0.
POSTAL HISTÓRICA. Natación venció 23-15 frente a Lawn Tennis.
Todavía no se habían cumplido 20 minutos. Era un dominio total. Natación ganaba los contactos, defendía hacia adelante, castigaba los errores y transformaba prácticamente cada oportunidad en puntos. Una ráfaga que también explicaba por qué se convirtió en uno de los grandes protagonistas de las últimas temporadas del rugby tucumano.
Pero enfrente estaba Lawn Tennis. Y si algo demostró el “Benjamín” durante los últimos años es que también aprendió a convivir con esta clase de partidos. Su reacción nació desde una de las herramientas más tradicionales del rugby: line y maul. Diego Viscido terminó apoyando el primer try y Rodríguez Prados agregó la conversión para colocar el 17-7. Después ocurrió algo que modificó definitivamente el clima del partido. Menos de un minuto más tarde, Stefano Ferro volvió a llegar al ingoal. Esta vez Rodríguez Prados no pudo convertir, pero el 17-12 había cambiado todo.
En cuestión de minutos, el partido que parecía encaminado se había transformado en una final. La lluvia seguía cayendo sobre La Caldera. La pelota se volvía más difícil de controlar, cada contacto costaba un poco más y cualquier error podía cambiar la historia. Rodríguez Prados aprovechó otra oportunidad y, con un penal, colocó a Lawn Tennis apenas dos puntos por detrás: 17-15.
Ahí apareció otra prueba para Natación. Porque jugar una final no consiste solamente en saber golpear. También hay que saber qué hacer cuando el rival devuelve los golpes. Y los “Blancos” no se desordenaron. Después de haber visto desaparecer casi toda la ventaja construida durante aquel comienzo demoledor, volvieron a confiar en la fórmula inicial: si había puntos disponibles, había que tomarlos. Ledesma acertó otro penal para el 20-15 y, posteriormente, volvió a castigar desde el pie para establecer el 23-15. Sebastián Ferro tuvo la posibilidad de responder para Lawn Tennis, pero su penal no encontró destino.