El presidente venezolano y su esposa, Cilia Flores, declararán por primera vez ante la justicia estadounidense tras su detención. El gobierno de Trump impuso múltiples cargos federales vinculados al narcotráfico y al crimen organizado.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, comparecerá este lunes por primera vez ante la justicia estadounidense en un tribunal federal de Nueva York, tras haber sido trasladado al país durante la madrugada del sábado.
La audiencia se realizará ante el juez de distrito Alvin K. Hellerstein, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, según informó oficialmente esa corte.
La presentación judicial se llevará a cabo después de la captura y detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Ambos permanecen alojados desde el sábado por la noche en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad.
En paralelo a la detención, el Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer el sábado una nueva acusación formal contra Maduro, en el marco de un caso penal por narcotráfico que el gobierno federal impulsa desde hace 15 años y en el que el mandatario venezolano figura como acusado desde hace seis. El expediente es supervisado desde hace más de una década por el juez Hellerstein.
Maduro enfrenta cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, además de supuestos vínculos con organizaciones calificadas como terroristas por Washington. Cilia Flores, en tanto, está acusada de presuntas tareas de apoyo logístico y financiero a la misma estructura criminal, de acuerdo con documentos judiciales citados por medios estadounidenses, consignaron medios nacionales e internacionales.
Las acusaciones contra el mandatario venezolano fueron formuladas originalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. Tras su llegada a Estados Unidos, la justicia estadounidense reafirmó que Maduro habría encabezado durante años una red que utilizó el tráfico de drogas como herramienta contra ese país.


