Una ciudadana rusa, ropa de niñas y juguetes sexuales: los inquietantes hallazgos en la casa del argentino detenido en Paraguay
Ariel Fernando Morán (55) quedó imputado por los delitos de coacción grave y violación de la patria potestad y posesión de drogas. La Justicia paraguaya no descarta que esté involucrado en trata de personas y pornografía infantil. Los detalles del caso
“Me tomaron de boludo”, fue la respuesta de Ariel Fernando Morán, un argentino de 55 años, cuando la policía paraguaya lo detuvo junto a una adolescente de 17 años que llevaba 48 horas desaparecida de su hogar. El allanamiento posterior a su vivienda en San Bernardino, a 50 kilómetros de Asunción,anuló esa versión. En el operativo, los agentes secuestraron computadoras con equipos para filmaciones, juguetes sexuales, jeringas y varias prendas de vestir de talles pequeños, dos de ellas con aparentes manchas de sangre. Todo el material fue incautado y será sometido a distintas pericias.
Morán fue imputado por coacción grave y violación de la patria potestad y posesión de drogas. Además se solicitó su prisión preventiva por peligro de fuga, ya que no tiene arraigo en Paraguay.
Al momento de su detención Morán —que tiene 55 años— aseguró que “lo tomaron de boludo” y sostuvo que la adolescente le dijo que tenía 19 años
La historia comenzó el viernes 24 de julio, cuando la adolescente —oriunda de Santaní, en el interior del país— llegó a Asunción junto a dos amigas para visitar una exposición rural. Al verlas, Morán se acercó al grupo y las invitó a salir. Las amigas rechazaron la propuesta, pero la menor aceptó una cena y se fue con él. “Fuimos a comer una milanesa a un puestito y después la llevé al parque de diversiones a andar en una rueda”, detalló el detenido en declaraciones a la prensa. “Me dijo que tenía 19 años y estudiaba Ingeniería Comercial”, se justificó.
Según la reconstrucción efectuada hasta ahora, Morán le quitó el teléfono a la joven e impidió que se contactara con su entorno. Cuando los padres escribían al celular de su hija, él respondía haciéndose pasar por ella. La familia empezó a sospechar porque el estilo de escritura no coincidía con el de la adolescente. En un momento, el padre le pidió que lo llamara, y a partir de entonces, el imputado dejó de contestar. De inmediato radicaron la denuncia por desaparición.
“Impartimos orden de búsqueda y localización, y en una hora se la ubicó”, le explicó a Infobae la fiscal María Isabel Arnold, de la Unidad N° 2 Especializada de Lucha contra la Trata de Personas y la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes de Asunción, acerca del operativo realizado el martes 28 de julio y del que participó un equipo integrado por agentes del Departamento Especializado contra la Trata de Personas, Búsqueda de Personas Desaparecidas, Crimen Organizado y otras dependencias de la Policía Nacional.
El momento en que rescataron a la menor/La Alerta MAFE difundida unos días antes
El hallazgo se concretó en un parque de diversiones de la Costanera Norte de Asunción, tras el rastreo del teléfono de la menor que estaba dentro de una camioneta Toyota Hilux con patente argentina en la que se movilizaba el detenido.
Para ese momento, la chica llevaba 48 horas desaparecida.
En el vehículo, personal del Departamento Antinarcóticos incautó medicamentos, bebidas alcohólicas, ropa de mujer, una cámara filmadora, teléfonos celulares y 20 gramos de cocaína distribuidos en cuatro envoltorios.
La policía de Paraguay registró la camioneta del argentino y encontró una cámara filmadora, un teléfono celular y 20 gramos de cocaína
El allanamiento posterior a la casa de Morán, donde se presumen que la menor pasó dos noches, aportó evidencia de mayor peso.
“Incautamos seis notebooks, cinco teléfonos celulares, dos iPad, un grabador digital (DVR), dos dispositivos USB, 436 gramos de marihuana, una balanza digital, jeringas, medicamentos y varios juguetes sexuales. Además, encontramos varias prendas de vestir de talles pequeños, dos de ellas con manchas que, en principio, serían de sangre y que serán sometidas a pericias”, describió Arnold.