China limita los “novios virtuales” de la inteligencia artificial: qué hay detrás de la medida
La nueva normativa alcanza a los chatbots que simulan relaciones románticas o familiares. Las empresas deberán reducir la personalización y detectar señales de dependencia emocional.
La inteligencia artificial ya puede conversar, recordar detalles personales y asumir el papel de un amigo, una pareja o un familiar. En China, esa posibilidad llegó a convertirse en un fenómeno de consumo masivo. Ahora el Gobierno decidió ponerle límites.
Una nueva regulación apunta a los servicios de inteligencia artificial que generan vínculos afectivos sostenidos con los usuarios. Las plataformas deberán reducir las respuestas excesivamente complacientes, detectar señales de dependencia emocional y establecer mecanismos de intervención ante situaciones de crisis.
La norma también prohíbe ofrecer parejas virtuales a menores de edad.
Qué cambia con la nueva regulación china
Las empresas que desarrollan estos sistemas deberán incorporar herramientas capaces de detectar “emociones extremas” y activar respuestas cuando identifiquen señales de angustia o dependencia. Entre las medidas previstas aparecen advertencias para el propio usuario y alertas a familiares en determinadas situaciones.
Además, las plataformas tendrán que recordarles a los usuarios, cada dos horas, que están conversando con una máquina que no tiene sentimientos.
La normativa alcanza a los sistemas que utilizan rasgos de personalidad y memoria de conversaciones para crear una relación más parecida a un vínculo humano. Las aplicaciones podrán seguir ofreciendo otras funciones de inteligencia artificial, pero deberán modificar las herramientas destinadas a crear compañeros afectivos.
Las grandes empresas tecnológicas chinas reaccionaron rápido. ByteDance, creadora de TikTok, suspendió funciones de compañeros virtuales en Doubao. Alibaba, responsable de Qwen, y Tencent, con Yunbao, también limitaron algunas de estas opciones.
Parejas, amigos y familiares creados con IA
Los chatbots afectivos permiten configurar personajes con una personalidad determinada, una forma de hablar y memoria de conversaciones anteriores. Con el tiempo, esa interacción puede adquirir características de una relación sostenida.
Los usuarios pueden crear un amigo, una pareja, un psicólogo o incluso una representación digital de un familiar fallecido. Algunas plataformas también permiten desarrollar historias compartidas y vínculos que evolucionan con las conversaciones.
El fenómeno ganó fuerza en China, donde las mujeres representan una parte importante de los usuarios. Muchas tienen entre 25 y 35 años y crean personajes que responden a sus expectativas sobre una pareja.
Una encuesta del Instituto de Investigación Tencent señaló que el 56% de los jóvenes chinos de entre 18 y 40 años consultados preferiría recurrir a una inteligencia artificial antes que a una persona real para expresar pensamientos difíciles de comunicar.
El mercado también encontró un público masivo en aplicaciones como Zhumeng Dao. Según el medio digital chino 36Kr, el 80% de sus cinco millones de usuarios registrados eran mujeres.
Por qué China decidió intervenir
La preocupación del Gobierno está vinculada con los posibles efectos de estos vínculos sobre las relaciones sociales. La regulación sostiene que una interacción permanente con sistemas diseñados para complacer al usuario puede favorecer la dependencia emocional y afectar los vínculos con otras personas.
El debate aparece además en un país que atraviesa una fuerte caída de los matrimonios y de los nacimientos. En 2024, la cantidad de matrimonios registrados en China cayó 20%.
En ese escenario, las relaciones virtuales suman una nueva dimensión. Algunas usuarias encuentran en los chatbots una compañía disponible todo el tiempo, capaz de escuchar, responder y adaptarse a sus preferencias.
La investigadora Liu Tingting, de la Universidad Tecnológica de Sídney, vinculó este fenómeno con las dificultades que enfrentan algunas mujeres chinas en sus relaciones personales. Para ellas, una pareja virtual puede representar una experiencia de mayor respeto y valoración.
Un negocio que creció con la soledad
China no está sola en este fenómeno. Las aplicaciones de compañeros virtuales se expandieron en distintos países y crearon un mercado alrededor de la compañía digital.